Se ha establecido desde el 2016 en la región 468 módulos de casetas avícolas.
El
criar aves de corral se debe a la docilidad de su producción y a la
reconocida calidad alimentaria de sus productos (huevo y carne), ya que
aportan proteínas de origen animal y que ha pasado a ser imprescindible
en las dietas familiares.
Se considera que la producción pecuaria en
pequeña escala representa una alternativa eficaz para alcanzar la
seguridad alimentaria.